¿Dónde estaban ubicadas las primeras comunidades neolíticas de la península ibérica?

Dónde estaban ubicadas las primeras comunidades neolíticas de la península ibérica

La Península Ibérica es rica en historia, con vestigios de asentamientos humanos que se remontan a miles de años. Un periodo significativo del pasado de la región es el Neolítico, caracterizado por la transición de un estilo de vida cazador-recolector a comunidades agrícolas asentadas. Hoy descubriremos dónde se localizaron las primeras comunidades neolíticas en la Península Ibérica.

La Revolución Neolítica: Breve descripción

La Revolución Neolítica se refiere al gran cambio cultural y tecnológico que se produjo alrededor del año 10.000 a.C. y que marcó la transición de un estilo de vida nómada a asentamientos basados en la agricultura. Durante este periodo, los humanos empezaron a cultivar cosechas, domesticar animales y establecer asentamientos permanentes.

Comunidades Neolíticas en la Península Ibérica

La Península Ibérica, que comprende las actuales España y Portugal, albergó numerosas comunidades neolíticas. Estos primeros asentamientos desempeñaron un papel vital en el desarrollo de la agricultura y el establecimiento de un modo de vida más sedentario en la región.

Cueva de los Murciélagos

La Cueva de los Murciélagos, situada en la provincia de Granada, en el sur de España, es uno de los yacimientos neolíticos más antiguos conocidos de la Península Ibérica. Esta cueva ha proporcionado valiosos conocimientos sobre la vida cotidiana de estas antiguas comunidades. Las excavaciones han revelado pruebas de prácticas agrícolas, pozos de almacenamiento y la presencia de animales domesticados.

Cova da Moura

Desplazándonos hacia el norte, al actual Portugal, encontramos Cova da Moura, un yacimiento arqueológico situado cerca de Lisboa. Este asentamiento neolítico data de alrededor del año 5200 a.C. y se caracteriza por la presencia de casas redondas y una serie de artefactos como herramientas de piedra y cerámica. Cova da Moura ofrece una visión del estilo de vida y las prácticas culturales de las comunidades neolíticas de esta zona.

Los Millares

Los Millares, situado en la provincia de Almería, al sur de España, es otro notable yacimiento neolítico de la Península Ibérica. Este asentamiento fortificado, que floreció entre el 3200 y el 2200 a.C., aporta pruebas de una organización social avanzada y de redes comerciales. Los restos de estructuras monumentales de piedra, talleres de metalurgia y complejos rituales funerarios indican una sociedad muy desarrollada.

La Draga

Situada en el noreste de Cataluña, La Draga representa uno de los primeros yacimientos neolíticos de esta región. Este asentamiento a orillas de un lago prosperó entre el 5400 y el 4300 a.C. y cuenta con restos arquitectónicos bien conservados, como cabañas de madera y pasarelas elevadas. Las excavaciones han desenterrado varios artefactos, como cerámica, herramientas y pruebas de agricultura.

La Importancia de las Comunidades Neolíticas

El establecimiento de comunidades neolíticas en la Península Ibérica tuvo repercusiones de gran alcance en la historia, la cultura y el desarrollo de la región. Estas comunidades introdujeron y desarrollaron prácticas agrícolas que condujeron al excedente alimentario, el sedentarismo y la especialización. El excedente de producción de alimentos permitió el crecimiento de la población, lo que dio lugar a estructuras sociales cada vez más complejas.

La aparición de las comunidades neolíticas también fue testigo de la introducción de la cerámica, el tejido y otras artesanías, así como de avances en la tecnología y el comercio. Estos avances sentaron las bases de las ricas tradiciones artísticas y culturales que perduraron a lo largo de la historia de la región.

En conclusión

La Península Ibérica albergó varias comunidades neolíticas importantes, que desempeñaron un papel fundamental en la transición de la caza y la recolección a un estilo de vida agrícola más asentado. Yacimientos como la Cueva de los Murciélagos, la Cova da Moura, Los Millares y La Draga proporcionan información valiosa sobre las vidas de estos primeros pobladores y sus contribuciones al desarrollo cultural y social de la región.

El estudio de las primeras comunidades neolíticas de la Península Ibérica nos permite comprender mejor los orígenes de la agricultura, el desarrollo de sociedades complejas y el profundo impacto que estos primeros pioneros tuvieron en la configuración de la historia de la región.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad